Por parejas, una persona narra su día utilizando únicamente gestos y sonidos, sin palabras. Su compañero debe observar atentamente e interpretar lo mejor posible lo que se está comunicando. Luego intercambian roles.
Al finalizar ambos turnos, cada pareja comparte entre sí lo que ha entendido y lo que realmente se intentaba expresar. Después, se hace una puesta en común grupal para reflexionar sobre la comunicación no verbal, la escucha activa y la capacidad de interpretación.
Al finalizar ambos turnos, cada pareja comparte entre sí lo que ha entendido y lo que realmente se intentaba expresar. Después, se hace una puesta en común grupal para reflexionar sobre la comunicación no verbal, la escucha activa y la capacidad de interpretación.